Una fiesta en la que no pueden faltar las mejores galas

Cuando un restaurante debe celebrar un acontecimiento importante, debe prepararse para lo que ha de venir, es decir tener su restaurante en las mejores condiciones para que los asistentes queden encantados para siempre. No olvidemos que la mejor publicidad de estos lugares es el boca a boca de las personas que van cada día, ellas son las encargadas de decir si el sitio les ha gustado o si merece la pena regresar. Hace muchos años que trabajo en un restaurante que se dedica a la celebración de bodas, bautizos y comuniones, por lo que han sido muchas las celebraciones a las que he hecho frente y a día de hoy debo decir que todas han acabado con un gran éxito. El trabajo bien hecho se ve recompensado no solo económicamente hablando si no en todos los sentidos ya que agradecen y reconocen tu trabajo y eso te hace sentir orgullosa. Yo suelo ser la encargada de que todo esté bien preparado, la que la el último vistazo y s encarga de que todo esté en perfecto estado.

Para que os hagáis una idea de cómo funciona esto os lo voy a contar a grandes rasgos por si alguna vez estáis interesados de contratar una celebración así. En primer lugar es muy importante reunirse con los novios, ellos son los protagonistas y son ellos los que deciden lo que les gusta y lo que no, hay veces en las que me llegan indecisos y soy yo las que debe proporcionarles una pequeña ayuda para pode decidir. Son muchas cosas las que se deben preparar y muchas veces se convierte en una decisión difícil, hay quienes quieren agradar algún miembro de su familia (padre, madre) o buscan una alternativa para que todo el mundo se sienta a gusto aunque esa posibilidad es algo difícil. Es importante saber que tipo de mantelería van a querer, por lo general quieren la mantelería a juego con las servilletas y las fundas para vestir las sillas, por eso yo con la ayuda del siguiente enlace los ayudo a que puedan decidir mucho mejor, enseñándoles gran variedad de modelos de todas las clases. Después del resto ya me encargo yo, de algunos adornos que ellos dejan en mis manos, por lo general suele gustar mucho y es con lo que me quedo, ya que ellos acaban estando de verdad muy contentos.